Censuras



 Facebook acaba de eliminar uno de mis textos recientes a petición (denuncia mediante) de algún perro del hortelano.

 Aprovecho para decir que nos estamos quedando gilipo*** por culpa de unos cuantos mentecat***. Gente amargada y triste, acomplejada, imbéc***les e imbéc***las que foll*** con la ropa puesta y jamás de los jamases dicen coñ***, ni hosti***, ni verg***, ni la meten por el cu*** ni la chupan ni se tragan la leche ni se mojan por nada ni por nadie. Gente muy triste y vieja y más llena de mier*** que ninguno.

 Para que exista, el tabú hay que señalarlo antes, convertirlo en objeto, ensañarse con él: de otro modo no ocurre. Así, hablamos del tabú del incesto, por ejemplo. La hacemos entre todos, esa magia podrida de abjurar de las cosas, las personas, y querernos tan santos como el más tonto de ellos. De continuar así, viviremos en un mundo tan aséptico que besar a una madre dará asco. ¿No te parece tan serio? Sólo siéntate a esperar y no hagas nada...

 Lo dije el sábado en mi charla: los contenidos (en red, en papel, radio, televisión, no importa qué medio) deben ser libres (tal vez con una o dos excepciones, apenas, y previo debate): es el consumidor quien está en posición de elegir y hay que invitarle a hacerlo. El resto es demagogia. Si no te agradan ciertos contenidos no participes de ellos. Vete a dar la paliza a otra parte. Así de fácil. Tienes la opción, a cada segundo, como el resto tiene la contraria.

 Por mi parte, seguimos.

Brindis-trino


El verbo amar no quiere
que lo acabes,
lo sientes a esperar,
sino que te encorajes
y te encierres
con él
en duelo a vida,
definitivamente
en cierta melodía
que hacen los corazones
a dos voces
cuando les sobra
espacio,
piel a piel
y a salvo
de la quema
pero ardiendo por dentro
como el verde
que alienta
la esperanza,
no de sentarse a ver
sino de proponer(se)
un brindis-trino
a la salud de cada flor
que pasa.

Ama lo todo


Ámalo todo,
todo,
ama en plan
bestia,
hazlo hasta que
te duela amar
y amar se vuelva
vicio,
no quede
un sólo trozo
de ti
sin calor,
de corazón
a corazón
abierto,
ama con saña,
sueña,
date al
amor
reviéntate
de gusto
ama con pérdidas,
apuesta
todo al rojo,
y no perdones una
para abrir los
brazos, 
abrir los brazos
y cerrar
la herida.


Sigue respirando


 Entrégate como eres, no a cualquiera.

 Sé tú, tú misma, gústate solitaria, transparente.

 Y eso que llevas dentro, guárdalo para ti: sea tu secreto.

 Espera sin sentarte a esperar, haz tu sino, como se desenvuelven las corrientes, la flor para ser flor, desde su centro: hazte amiga del tiempo que te lleva, declara ahora la paz a tu impaciencia...

 Si llega, será bueno, y bueno que no llegue, también, que se pierda.

 Tú sigue respirando.

 A ver qué pasa.

Hasta que vuelvas


Sal a la vida,
llénate de flores,
desaconséjate
de vez en cuando,
acuérdate del tiempo
que perdiste,
no hagas caso a la gente
que no ama,
ama el amor
en todo lo que vive...

Date un respiro azul
 de historias negras,
perdónate el no haber
sido perfecto,
abraza lo que viene
como un sino,
descansa de tener
que ganar siempre
y siéntate en silencio
hasta que vuelvas.


Inteligencia


La inteligencia es una forma velada de insulto
al juego perla y gris de las palomas
contra el cielo plagado de distancia,
y se enroca en los nombres de las cosas
como la tempestad en la caracola,
y te venda los ojos y te vende si puede
y hace del mundo una jungla de escaques...
la inteligencia es ruina, es ruido, es nada,
vociferando al otro lado del jardín a oscuras:
pero la flor no es nunca el nombre que la llama
sino más y distinta, una punta del Todo, en realidad,
que asoma...

Esferas


 Vivimos enclaustrados en lo que alguien más brillante que yo se atrevería a definir como “diminutísimos compartimentos del espíritu”: sutiles habitáculos fractales interconectados a través de un soterrado juego de fuerzas indescifrable a primera vista, cada uno con nuestro pañal lleno de caca y liendres, mirando hacia abajo y de lado en lugar de hacia arriba y de frente... La situación en cierto modo podría parecer desesperada, pero el corazón queda fuera del tiempo, y el tiempo es sólo un ligerísimo resto de baba tentadoramente dulce en la comisura de los labios de un bebé de ojos grandes, oscuros como espejos en la noche... ¡Bravo! ¿Y qué quiero decir con todo esto? La desconcertante verdad en este preciso momento es que sencillamente no lo sé.

 Pero da la impresión de ser un buen comienzo.

Ónfalo


 Tus manos como esclavas revolviendo el paisaje, intentas sonsacarles, esconderlas, te procuras un cero, igual que si tú mismo fueras un estorbo mientras esa particular e inextricable inercia de vacío continúa dando vueltas en torno a tu centro... eres lo que no ves cuando no miras, tu mente un jarrón roto y rotos sus pedazos sobre un jardín de viento, espuma y miedo...

 Pero puedes vivir dulce, avanzar firme: despréndete del ónfalo enemigo, déjate arrebatar, desacierta, claudica... llora un beso de blanco, pliégate como el ala de un sinsonte, desnúdate y asciende a lo más hondo. Todo lo que no ves está por todas partes y tú eres un chiquillo dando voces dentro de una pecera, en el desierto...